¿Son seguros los ajustes cervicales? Lo que dice de verdad la investigación sobre el ictus

Respuesta corta: el mayor estudio poblacional sobre esta pregunta siguió todos los ictus de ese tipo en Ontario durante nueve años, en más de 100 millones de personas-año, y no encontró ningún exceso de riesgo tras el cuidado quiropráctico comparado con una visita al médico de cabecera. Quienes sufrieron ese ictus tenían más probabilidad de haber visto a un quiropráctico poco antes, y la misma probabilidad de haber visto a su médico. La explicación más probable es que el ictus ya estaba empezando, y era él quien provocaba el dolor de cuello y la cefalea que llevaron a esa persona a consultar a alguien.
Es la pregunta que más nos hacen y la que más vergüenza da hacer en voz alta. Así que aquí está la respuesta entera, incluidas las partes que no nos favorecen.
De dónde viene el miedo
Seguramente has leído el titular: un ajuste cervical desgarra una arteria del cuello y la persona sufre un ictus. La arteria en cuestión es la arteria vertebral, que sube por los huesos del cuello hasta la parte posterior del cerebro. Cuando su pared interna se desgarra puede formarse un coágulo que viaja. Eso es un ictus vertebrobasilar. Es raro, es real y es grave.
La pregunta no es si ese ictus existe. Es si el cuidado quiropráctico lo causa. Y eso se ha estudiado en serio.
Ontario: 818 ictus, nueve años
Los investigadores tomaron todos los ingresos hospitalarios por ictus vertebrobasilar en Ontario, Canadá, entre abril de 1993 y marzo de 2002: 818 casos, dentro de una población que suma más de 100 millones de personas-año. Emparejaron cada caso con cuatro controles y miraron hacia atrás para ver a quién había visitado cada persona antes del ictus. El estudio se publicó en Spine, una revista de traumatología, no de quiropráctica.
Esto es lo que encontraron:
- Por debajo de los 45 años, quienes sufrieron este ictus tenían unas tres veces más probabilidad de haber visitado a un quiropráctico antes. También tenían unas tres veces más probabilidad de haber visitado a su médico de cabecera.
- Por encima de los 45, no había ninguna asociación con el cuidado quiropráctico. La asociación con las visitas al médico estaba presente a todas las edades.
- En los 30 días previos al ictus, el 4% de esas 818 personas había visto a un quiropráctico. El 53% había visto a su médico.
La conclusión literal de los autores: “ninguna evidencia de exceso de riesgo de ictus vertebrobasilar asociado al cuidado quiropráctico en comparación con la atención primaria.”
La parte que casi nadie cuenta
Ese “tres veces más probable” es real y no lo vamos a esconder. Lo importante es lo que va justo al lado: exactamente la misma señal aparece tras la visita a un médico que nunca tocó el cuello de nadie. A nadie se le ocurre concluir que las salas de espera de los ambulatorios provocan ictus.
La explicación que dan los investigadores es la que merece la pena recordar. Un desgarro arterial no se presenta como un ictus. Se presenta como dolor de cuello y dolor de cabeza, a menudo intensos y distintos de todo lo que esa persona había tenido antes. Así que la persona acude a quien tiene más cerca: su médico o su quiropráctico. El ictus llega días después, y la culpa recae sobre quien la atendió.
Una segunda comprobación, sobre un millón de personas
Otro equipo analizó a 1.157.475 pacientes de Medicare de entre 66 y 99 años con dolor de cuello, comparando lo que ocurría tras una visita quiropráctica con lo que ocurría tras una visita de atención primaria.
A los siete días, la tasa de ictus de cualquier tipo fue de 1,2 por cada 1.000 tras la visita quiropráctica y de 1,4 por cada 1.000 tras la visita médica. A los 30 días fue de 5,1 frente a 2,8: esta vez la cifra más alta fue la quiropráctica. Los autores calificaron ambas diferencias de dudosa significación clínica, y describieron la tasa de ictus vertebrobasilar en concreto como extremadamente baja.
Te enseñamos las dos cifras porque la versión honesta incluye la que no nos conviene.
Lo que estos estudios no pueden decirte
Son estudios poblacionales, no ensayos clínicos. No pueden demostrar que un ajuste no haya lesionado nunca una arteria en nadie, en ningún sitio, y nunca vamos a afirmar eso. Lo que sí muestran es que, al mirar una provincia entera durante nueve años o a más de un millón de personas mayores, la señal de riesgo que se usa para alejar a la gente de la quiropráctica aparece igual tras una visita rutinaria al médico.
Los eventos raros son difíciles de estudiar precisamente por ser raros. Ese es el límite honesto, y funciona en ambas direcciones.
Qué hacemos nosotros en illumINNATE
La seguridad no es una estadística, es un proceso:
- Hacemos una historia de salud completa antes de tocarte. Tu evaluación inicial empieza con una consulta, un análisis digital de postura, un escaneo del sistema nervioso INSiGHT y un examen quiropráctico. El ajuste llega después de todo eso, no antes.
- La técnica se elige para ti. Un ajuste específico y suave puede darse con una camilla de drop, con instrumento o con las manos. No todas las columnas necesitan el mismo estímulo, y lo decimos.
- Si no es un caso quiropráctico, te lo decimos. Si tu historia o tu examen apuntan a otro sitio, la respuesta correcta es derivarte, no ajustarte.
Cuándo no acudir al quiropráctico
Ve a urgencias o llama al 112 —sin esperar cita con nosotros ni con nadie— si tienes:
- un dolor de cuello o de cabeza repentino e intenso, distinto de cualquier otro, el peor de tu vida
- mareo o vértigo de aparición brusca, inestabilidad o dificultad para caminar
- visión doble, habla arrastrada, dificultad para tragar o caída de un lado de la cara
- debilidad o pérdida de sensibilidad en un lado del cuerpo
Son las señales de alarma de un ictus o de un desgarro arterial en curso. Necesitan un hospital, de inmediato. Cualquier quiropráctico que merezca la pena te dirá exactamente lo mismo.
¿Y el cuidado quiropráctico ayuda de verdad a un cuello dolorido?
Buena pregunta, una vez resuelta la seguridad. Un ensayo publicado en Annals of Internal Medicine en 2012 repartió a 272 personas con dolor de cuello en tres grupos durante 12 semanas: ajustes quiroprácticos, medicación, o ejercicio en casa con pautas. El grupo de los ajustes evolucionó mejor que el de la medicación a las 8, 12, 26 y 52 semanas. El grupo de ejercicio en casa evolucionó prácticamente igual que el de los ajustes.
La lectura honesta no es “la quiropráctica gana a la medicina”. Es que, para un cuello dolorido, el movimiento superó a las pastillas a lo largo de un año entero, y que un buen quiropráctico te da las dos cosas: el ajuste y los ejercicios para casa. Los nuestros lo hacen.
Preguntas frecuentes
¿Puede un ajuste quiropráctico provocar un ictus? Los estudios más grandes no encuentran exceso de riesgo frente a acudir al médico de cabecera por los mismos síntomas. Ningún estudio puede descartar del todo un evento raro, y por eso la historia y el examen van primero, y por eso importan las señales de alarma de arriba.
¿En cada visita se ajusta el cuello? No. Lo que se ajusta depende de lo que muestren tu examen y tu escaneo. Si prefieres que no te ajustemos el cuello, dilo: hay otras técnicas y las usamos.
¿Es seguro si tengo la tensión alta, tomo anticoagulantes o tengo osteoporosis? Cuéntanoslo en la consulta. Son justo los datos que cambian la técnica que elegimos, y por eso el cuestionario inicial pregunta por ellos.
¿Es seguro en el embarazo y en bebés? Sí, y la fuerza que se usa es una fracción mínima de la que se usa en un adulto. Mira quiropráctica en el embarazo y cuándo revisar a un bebé por primera vez.
Las fuentes
- Cassidy JD, Boyle E, Côté P, et al. Ictus vertebrobasilar y cuidado quiropráctico: estudio poblacional de casos y controles y de casos cruzados. Spine, 2008;33(4 Suppl):S176-83. PubMed
- Whedon JM, Song Y, Mackenzie TA, et al. Riesgo de ictus tras cuidado quiropráctico en beneficiarios de Medicare B de 66 a 99 años con dolor de cuello. Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics, 2015;38(2):93-101. PubMed
- Bronfort G, Evans R, Anderson AV, et al. Ajustes quiroprácticos, medicación o ejercicio en casa con pautas para el dolor de cuello agudo y subagudo: ensayo aleatorizado. Annals of Internal Medicine, 2012;156(1 Pt 1):1-10. PubMed
¿Sigues con dudas? Trae la pregunta a la consulta: es una buena pregunta, y preferimos respondértela en persona antes que dejar que te convenzas a ti mismo de no recibir el cuidado que necesitas. Reserva tu evaluación.
