Cólicos, reflujo y un bebé que siempre mira hacia un lado
Un bebé no puede decir "estoy estresado", pero su cuerpo sí: llanto inconsolable por la tarde, regurgitaciones tras las tomas, gases, estreñimiento, dificultad para calmarse, o una cabeza que siempre gira hacia el mismo lado. Son señales de que un sistema nervioso de recién nacido tiene dificultades para adaptarse tras el parto. El cuidado quiropráctico pediátrico suave, solo con la presión de la yema del dedo, revisa el cuello alto y la columna y ayuda a un cuerpecito a salir de ese estado de estrés.

Por qué los padres traen a su bebé
- Llanto tipo cólico, sobre todo por las tardes
- Reflujo y regurgitaciones frecuentes
- Gases, estreñimiento o una barriga que nunca parece cómoda
- Un bebé que prefiere girar la cabeza hacia un lado, o rechaza un lado al mamar
- Dificultad para agarrarse o comer bien
- Dificultad para calmarse y dormir
- Un parto largo, muy rápido, instrumentado o por cesárea
Por qué el cuello y la barriga están conectados
El parto ejerce mucha fuerza sobre la cabeza y el cuello de un bebé. El cuello alto es por donde sale del cráneo el nervio vago, que regula la digestión y la calma. Cuando esa zona queda restringida tras el parto, el sistema nervioso puede quedarse en "lucha o huida": un bebé tenso, inquieto, con gases. Una revisión suave y, cuando hace falta, un ajuste con la yema del dedo ayudan a que esa zona se mueva y el sistema se calme.
Un ensayo aleatorizado de cuidado quiropráctico en el cólico del lactante (Miller y colaboradores, 2012) reportó una reducción significativa de las horas de llanto en los bebés ajustados. Compartimos la investigación con honestidad y junto al cuidado de tu pediatra, nunca en su lugar.
Cómo es una visita
Una conversación tranquila sobre el embarazo, el parto y la alimentación. Una revisión suave de la columna, el cuello y el giro de la cabeza, normalmente en tus brazos o mientras come. Ajustes con la presión que usarías para comprobar si un tomate está maduro; los bebés a menudo duermen o sonríen. Después una explicación clara y un plan; los bebés suelen necesitar muchas menos visitas que los adultos.
La Dra. Kelli Turelli tiene formación en cuidado pediátrico a través de la International Chiropractic Pediatric Association (ICPA) y enseña cuidado pediátrico en el Barcelona College of Chiropractic. No diagnosticamos ni tratamos enfermedades. Evaluamos la columna y el sistema nervioso, ajustamos donde encontramos restricción, y te derivamos al especialista adecuado siempre que algo necesite otra mirada.
Actualizado: septiembre de 2026 · Dr. Kelli Turelli, DC & Dr. Francisco Turelli, DC
Preguntas frecuentes
¿La quiropráctica ayuda a un bebé con cólicos?
Muchos padres ven bebés más tranquilos y calmados tras un cuidado pediátrico suave, y un ensayo aleatorizado ha reportado menos horas de llanto. Revisamos el cuello alto y la columna y trabajamos junto a tu pediatra.
¿Es seguro para un recién nacido?
Sí. Los ajustes pediátricos usan solo la presión de la yema del dedo, sin giros ni chasquidos, adaptados a la edad y el tamaño del bebé. La Dra. Kelli tiene formación pediátrica ICPA.
¿Y la tortícolis (cabeza siempre girada hacia un lado)?
Evaluamos el cuello alto y cómo gira la cabeza, y ayudamos a recuperar el movimiento con suavidad. Las primeras semanas y meses son la mejor ventana. Nos coordinamos con tu pediatra o fisioterapeuta cuando hace falta.
¿Cuándo deberíamos venir?
Cuanto antes. La mayoría de nuestros recién nacidos se revisan en los primeros 5 a 10 días de vida, y la Dra. Kelli hace visitas a domicilio para las familias que paren en casa.
